miércoles, 2 de abril de 2014

CALABAZAS Y CALABACINES


La mayor parte de las calabazas que consumimos son oriundas del Nuevo Mundo. Una de las excepciones son las llamadas calabazas ‘de peregrino’ o ‘vinateras’ por servir para almacenar líquidos y que tienen su origen en África.

Consumo.

Hay casi tantos tipos de consumo como calabazas, que son muy variadas y suelen estar asociadas a costumbres muy locales en proceso de desaparición.

Un grupo de calabazas, generalmente las de carne blanca o amarillenta, se colectan como los calabacines en estado inmaduro, es decir, antes de que las semillas se hayan endurecido, y se suelen consumir como los calabacines, es decir, tras ser hervidas, fritas o asadas.

Otro grupo de calabazas, generalmente de carne más o menos anaranjada, se colectan en estado maduro, lo que permite su fácil almacenamiento. Se suelen consumir después de ser asadas o hervidas.

Uno y otro grupo se utilizan en pastelería de formas muy variadas. Uno de los usos mas universales es la confitura ‘cabello de ángel’, que ya la utilizaban los aztecas y que está muy presente en toda la pastelería española. Se trata de la especie Cucúrbita ficifolia.

Calabazas y calabacines son hortalizas de verano.

De todas ellas se pueden consumir las semillas, las conocidas, incluso en lengua inglesa, como ‘pepitas’ y que se les considera como protectoras de la próstata.

 
Pepitas de calabaza peladas y tostadas

Otro uso conocido de las calabazas es para ornamentación.

 
 
Calabacitas ornamentales
 

Los frutos de calabaza tienen un alto contenido en agua, dependiendo de su estado de madurez, en minerales y en vitamina A.

Clasificaciones.

Calabazas y calabacines pertenecen a la especie Cucurbita pepo. De todas formas, podemos encontrarnos con variedades de otros muchos géneros próximos. Por no citar nada más que dos, que son comentados en esta entrada, la calabaza ‘de peregrino’ pertenece al género Lagenaria y la calabaza ‘esponja vegetal’ al género Luffa (ver más abajo).
A nivel popular el calabacín tiene un futuro más prometedor que las calabazas, pero ello es simplemente porque los calabacines son más homogéneos, de tamaño más adecuado para el consumo y, por tanto, más fáciles de aceptar por un mercado de masas. La gran variedad de calabazas también es su gran enemigo para su difusión en el mundo moderno, por lo que conservarlas a escala local es muy importante junto con los hábitos de consumo que, como se ha dicho, son muy variados. Además, como se consumen en estado maduro seguro que van a contener más antioxidantes que los calabacines.

Consejos para el hortelano aficionado.

Hay un cultivo de calabazas no comestibles que puede interesar a los aficionados. Nos referimos a las ‘esponjas vegetales’ (Luffa). Son tan fáciles de cultivar como las otras calabazas y nos permiten obtener en el huerto familiar las esponjas vegetales que la familia necesite en la temporada. Únicamente hay que tener en cuenta que el cultivo hay que llevarlo a plena madurez y para ello es conveniente entutorar las plantas, pues los frutos en contacto con el suelo se pudren con facilidad. Colectados los frutos, pélelos enteros con cuidado para no dañar el interior y límpielos de las semillas que contienen. Éstas no las tire que como en todas las calabazas podrá utilizarlas para una próxima siembra.

Sembrar o plantar. Este puede ser un dilema para algunas especies. En el caso de las calabazas, por tener semillas grandes, es mejor sembrar directamente las semillas en el terreno de asiento. Se hace un pocito y en él se meten 2-3 semillas cubriéndolas ligeramente con tierra y por encima algo de paja, o bien, se cubre con turba o humus. Unos días antes de la siembra es recomendable envolver las semillas en un trapo húmedo para que inicien la germinación antes de sembrarlas, y muy importante esperar a que haga calor pues así la germinación es rápida.

 

 
 
 
 
 

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