Poema de Columela al cardo, aunque como veremos es a la alcachofa.
(Columela, siglo I d.C. Se ha respetado la ortografía de su traductor del latín Álvarez de Sotomayor, principios del siglo XIX).
Plántese el herizado cardo hortense
Que á Baco cuando bebe es agradable,
Desapacible a Phébo cuando canta.
Éste unas veces conglobado sube
Formando una macéta purpurína;
Otras esvelto crece, con guedeja
De color de arrayan; otras la frente,
Por partes separada, humilde dobla;
Otras hiere con puntas aguzadas;
Otras al canastillo imita, lleno
De espinas que amenazan entre flores;
Otras pálido, en fin, torpe retrata
Las hojas retorcidas del acántho.
Si observamos detenidamente el texto en realidad se refiere a la
alcachofa. En aquella época probablemente la alcachofa se sembraba de semilla y
salía la planta que la genética decidía, que debía parecerse más al cardo que a
la alcachofa. En ese tiempo los mejores hortelanos cuando veían una planta con
los capítulos sin espinas la propagaban vegetativamente dando lugar a lo que
hoy conocemos como alcachofa, que precisamente tiene una variabilidad muy
estrecha como veremos en una próxima entrada, vamos que las variedades de
alcachofa de propagación vegetativa son escasas y muy apegadas cada una a su
zona de cultivo.
Otros comentarios que podemos hacer sobre el poema son los siguientes:
Parece ser que a Baco el cardo/alcachofa (en definitiva las cynaras)
le resultan agradables cuando bebe. Esto está en clara contradicción con el
hecho de que los vinos casan mal con las cynaras, como es reconocido por la
gastronomía actual, pero podría ser que Baco tuviera razón porque las cynaras,
particularmente uno de sus componentes la silymarina, tienen un efecto protector hepático.
Y claro, a un bebedor como Baco le sentaría bien.
En cuanto a Febo, no intuyo lo que quiere decir. Quizás algún lector aficionado al canto podría explicarlo. ¿Cabría ser una metáfora al hilo de los malos efectos de las espinas en la garganta?
En cuanto a Febo, no intuyo lo que quiere decir. Quizás algún lector aficionado al canto podría explicarlo. ¿Cabría ser una metáfora al hilo de los malos efectos de las espinas en la garganta?
Columela describe muy bien las posibles variaciones de los capítulos
de alcachofa, los colores púrpura y arrayan, las guedejas, frentes dobladas,
las espinas, las hojas parecidas al acanto,
etc..., que tratamos de reflejar en las imágenes siguientes. Hay que reconocer que nuestro compatriota gaditano sabía lo que era una alcachofa.
Columela L.J.M., (año 42). Los doce
libros de agricultura. Edición facsímil de la traducción al castellano de J.M. Álvarez
de Sotomayor y Rubio (1824). Sociedad Nestlé. Santander, 1979.

Macetas verde y purpurina (arrayan), ambas con sus guedejas.
Maceta espinosa
Maceta con la frente doblada
Maceta en canastillo
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