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domingo, 18 de enero de 2015

ESPAÑA TIENE UNA GRAN VARIEDAD DE HORTALIZAS


España tiene una gran variedad de hortalizas quizás la más diversa del mundo. Los pobladores de la península ibérica somos muy diversos, quizás porque hemos recibido influencia de muchas culturas a lo largo de la historia y, entre otras cosas, atesoramos numerosas variantes de las especies hortícolas.

A lo largo de mi vida algunos visitantes extranjeros me han comentado que tenemos un país maravilloso, y no sólo por el sol. Nosotros desde dentro de España quizás no lo apreciemos, pero es así.

Somos una península que en realidad por su complejidad funciona como un pequeño continente, por su gran variabilidad en lo geográfico, climático y cultural.

Geográficamente España es el segundo país más montañoso de Europa tras Suiza, pero a su vez está rodeado de costas al atlántico y al mediterráneo.

El clima varía desde las cumbres nevadas a desiertos en menos de 200 km. Es el caso de los Pirineos y los desiertos de Monegros y Bardenas.

Culturalmente tenemos un sustrato celtibérico, a su vez variable en cada región. Éste ha sido influido por diferentes civilizaciones, particularmente por la cultura romano-cristiana. Poseemos diferentes lenguas y costumbres, que nos hacen ser atractivos entre nosotros y a extraños.
 
Algún hispano americano de visita por España, me ha comentado que observaba en España mas diferencias que en el conjunto de hispano américa.

 

Se dice que la variabilidad en la vida, en la experiencia de las personas, es un factor de estímulo de la inteligencia. Los contrastes en las experiencias se pueden adquirir viajando, pero en España no hace falta viajar muy lejos para ver situaciones muy diferentes. Basta recorrer nuestro país para espabilarnos como personas.

 
Así que, aunque la relación parezca remota, todo esto se corresponde con una gran variedad de nuestras hortalizas, algunas de las cuales han triunfado mundialmente. Creo que en nuestro país ha habido la posibilidad de cultivarlas una vez desarrolladas por algún hortelano, en muy diversas condiciones agroclimáticas, es decir, en espacios muy próximos pero diferentes, pudiendo observar su plasticidad con rapidez.

Es el caso de la cebolla ‘Grano de Oro’, conocida y cultivada en todo el mundo como ‘Grano’. Otra cebolla que en algún momento dará un gran salto comercial es la cebolla ‘Dulce de Fuentes’, reconocida como la cebolla más dulce a nivel mundial. Volveremos sobre la cebolla en este blog.

La alcachofa, escasamente conocida fuera del área mediterránea, pero con una variedad sobresaliente la ‘Blanca de Tudela’, la más adecuada para hacer conserva.

Con el mismo objetivo de hacer conserva está triunfando el cardo de huerta. Antes más propio del valle del Ebro y ahora popularizado su consumo en toda España.

Los melones españoles, particularmente el ‘Piñonet’  o  ‘Piel de Sapo’ es inigualable en cuanto dulzor. Nada que ver con los melones cantalupos a los que hay que añadirles algún licor para hacerlos comestibles.

Recientemente está triunfando en los mercados el tomate ‘Rosa’. No me atrevo a ponerle el apelativo pues hay a varias localidades aragonesas que lo reclaman como propio. Claro, hace 500 años no lo conocían en ninguna de ellas, aunque algún agricultor aragonés, particularmente oscense, supo seleccionarlo. Como en algún momento trataremos del tomate volveremos sobre el tema.

Otro tanto podemos decir del pimiento del ‘Piquillo’, éste sí, aclimatado en Lodosa (Navarra) el siglo pasado, que como he explicado en otra entrega de este blog, para mí es un calco de la variedad de pimiento ‘Ancho’ procedente de México. Alguien en activo en investigación podría estudiar este tema.
 
Pimientos de la variedad Piquillo

Y qué decir de la peculiaridad de la borraja cuyo consumo se está extendiendo por toda España. Aunque el cultivo, como el del cardo de huerta, es más difícil de conseguir fuera del valle del Ebro.

lunes, 13 de enero de 2014

CHILE Y PIMIENTO, MEXICO Y ESPAÑA


Aunque el pimiento está perfectamente integrado en la cultura culinaria mundial, es una adquisición relativamente reciente. Hasta que Colón no lo trajo de su primer viaje a América era un producto desconocido en todo el Viejo Mundo.



Colón, para entretener su viaje de vuelta, relacionó en su diario de abordo las semillas de plantas desconocidas que traía de América, entre las cuales figuraba el pimiento. Quizás porque la citó con el nombre indígena de ‘axí’ (‘ají’; también México hay que pronunciarlo Méjico), ha pasado desapercibida su temprana introducción en Europa. En España todo apunta a que la orden de los Jerónimos a través de los monasterios de Guadalupe y Yuste (Cáceres), La Ñora (Murcia) y San Millán de La Cogolla (La Rioja), fue la principal responsable de su propagación en la península. No en vano Colón, por una promesa a la Virgen, visitó el Monasterio de Guadalupe, antes que a los Reyes Católicos en Barcelona. No sería extraño que dejara a los monjes algunas de las semillas que traía del Nuevo Mundo. En esas provincias curiosamente es donde se da la mayor diversidad de tipos de pimiento en España. En el caso del valle del Ebro, desde La Rioja se distribuyó por todas las riberas de ese valle.

Es curioso, pero si a un africano, asiático o incluso europeo les preguntas por el origen del pimiento cultivado y consumido en sus países, la mayor parte de ellos te dirán que es autóctono, es decir que forma parte de su acerbo hortícola milenario ¿Por qué es así?

Creo que, a diferencia del tomate que también se introdujo de América, en Europa no hubo ningún prejuicio respecto al consumo del pimiento. Sin embargo, en el viejo continente conocíamos la planta de la dulcamara, perteneciente también a la familia de las solanáceas, y cuyos frutos en forma de tomatitos eran muy venenosos. Esto  a los europeos nos llevaba a no comer tomates, por si acaso. Así que, mientras que el pimiento lleva siendo consumido en España durante más de 500 años, en el caso del tomate el período de consumo habría que acortarlo en al menos cien años, y todavía más en los países del norte de Europa.

Volviendo al pimiento. Las variedades de España más habituales y las de América son muy parecidas. El país más próximo a España es México que domesticó el pimiento pero bajo el nombre de chile. Este país había desarrollado a lo largo de su ancestral civilización, toda una amplia serie de los diferentes consumos del pimiento: frescos, verdes, maduros, fritos, asados, encurtidos, secos, molidos,…Y para cada especialidad existen variedades diferentes de chile, adaptadas a cada uso culinario diferente. Bueno, pues debían de ser tan evidentes sus cualidades que los españoles prácticamente hemos aprovechado todas esas especialidades y quizás alguna más. Claro las variedades cultivadas en México son todas picantes y las variedades de pimiento correspondientes españolas son prácticamente todas no picantes, producto de su selección a partir de las variedades mexicanas.

Según mis propias observaciones, que no voy a detallar aquí pero que si alguien está interesado se las puedo transmitir,  todavía recientemente hemos asistido en España a la domesticación de una variedad mexicana de chile denominada ‘Ancho’ a su correspondiente variedad española no picante denominada pimiento del ‘Piquillo’, una de las más populares en España. Volveremos a hablar de ella pues merece un tratamiento específico.




Variedad mexicana de chile Ancho