sábado, 10 de mayo de 2014

PIMIENTOS PARA ASAR


El uso más popular en España de los pimientos es el de los frutos asados. En nuestro país existe una gran tradición en el consumo de pimientos rojos para asar, teniendo casi todas las regiones sus propias variedades autóctonas que suelen cultivarse al aire libre para recolección estival. Ahora es el momento de plantarlos. Sería interminable la lista de estas variedades, pero más abajo lo intento, aunque sólo con variedades tradicionales, no híbridos tipo ‘Lamuyo’ o ‘California’ que son más propios del cultivo en invernadero y que como comentamos más abajo son de sabor más insípido, por lo menos para mi gusto. Todas ellas son de frutos rojos bien rectangulares, cuadrangulares, triangulares o acorazonados, de gran tamaño, 150 a 250 g de peso, de carne gruesa, para soportar el asado, y fáciles de pelar, o de piel fina que facilite su digestión.

Variedades

Frutos rectangulares: Toledo (Infantes, de Litro), Grande de Plaza, Dulce de España (Largo de Reus). Suelen ser de piel relativamente fina.

 
Variedad Toledo, Infantes o de Litro
 
Frutos cuadrangulares: Morro de Vaca (de Fresno).
 
 
Variedad Morro de Vaca

Frutos triangulares: Najerano. Aquí podíamos incluir la variedad ‘del Pico’ aunque el peso de sus frutos está por debajo de los 150 g.

 
 
Variedad Najerano
 
 
Variedad Pico

 Frutos redondeados o acorazonados: Morrón (Morrón de Conserva), Luesia.


Variedad Morrón de Conserva

Conserva de frutos rojos asados. El sabor del pimiento.

El consumo de pimientos rojos asados ha dado lugar a la industria conservera de esta especialidad, que está muy desarrollada en España y que ofrece unos productos de muy alta calidad, que resisten muy bien la prueba comparativa con los frutos asados en casa. Aunque las especialidades conserveras de frutos rojos asados son numerosas en España, la más importante es la de la especialidad de "frutos asados enteros". Esta especialidad se puede hacer con frutos rojos procedentes de distintos orígenes, el primero de excesos de producción de las variedades de invernadero (Híbridos tipo ‘Lamuyo’ y ‘California’).
 
 
Híbrido tipo Lamuyo
 
 
 
Variedad California Wonder
En segundo lugar con las más tradicionales, como los frutos de ‘Morrón de Conserva’ o ‘Luesia’, de forma acorazonada y un peso próximo a los 150 g, piel gruesa, pero fácil de pelar.
 
 
Variedad Morrón de Conserva
 
 
Variedad Luesia
 
 La tercera especialidad es la de los frutos tipo ‘Piquillo’, más pequeños, en torno a 40 g, triangulares, aplanados y a veces ligeramente picantes.
 
 
 
Conserva de Piquillo
 
 
Variedad Piquillo
 
Las tres materias primas dan lugar a tres tipos de conserva: frutos rojos, frutos morrones (rojos) y frutos del piquillo (rojos), que en cata ciega de frutos dulces, se pueden distinguir por el sabor muy agradable e intenso en el caso del piquillo, más moderado en el caso de los morrones y casi insípido en el caso de los frutos rojos de invernadero. Claro, hay personas a las que les gusta más este último tipo. 
Hace no muchos años, los pimientos del Piquillo eran ampliamente cultivados en Aragón. En la comarca de las Cinco Villas había años que se superaban las mil hectáreas. Y hace más años la variedad típica en Aragón era el ‘Morrón de Conserva’. Hoy se cultivan en Perú, China, Marruecos, etc., desde donde los importa nuestra industria conservera para darles el toque español.
¿Cómo reconocer el grosor de la carne sin abrir el fruto?
En una ocasión tuve que hacer un estudio sobre las características físicas del fruto del pimiento para conserva y una de las conclusiones era que contra más ancha fuera la base del pedúnculo (la base, no el propio pedúnculo), también conocido como rabo o mango del fruto, más grosor tenía la carne. Así se muestra en las siguientes fotos.
 
Base de pedúnculo ancha = carne gruesa
 
Base de pedúnculo estrecha = carne fina

La foto siguiente  nos llevaría a la conclusión de que el fruto 65-4 tendría la carne más fina, y el fruto 106 la más gruesa. Los frutos 224 y 225 tienen un espesor de carne intermedio a los otros dos.
 


En el mismo estudio también, salieron algunas otras conclusiones, como que a mayor espesor de carne la placenta del fruto es mayor. Lo que no deja de ser un inconveniente pues pagamos al mismo precio una parte desperdiciable del fruto.

 
 
Menos placenta = menos carne
 
 Un consejo. Si Ud. asa frutos del ‘Piquillo’ en casa, tenga en cuenta que antes de asarlos deben estar tersos, y que deben ser sometidos a un asado más somero que el resto de variedades, por tener una carne bastante más fina (ver fotos arriba).
 Pocas veces recomendaremos la comida en lata, pero, como este tipo de conserva es muy buena en el caso de los pimientos rojos asados, lo vamos a hacer para consumidores apresurados, pero no por ello menos exigentes. Tome una lata, o mejor un frasco, de pimientos del ‘Piquillo’, y extiéndalos en un plato. Píqueles un poco de ajo por encima, añada sal gruesa al gusto y un chorro de aceite de oliva. Páselos por el microondas y es como si estuviesen recién asados.
 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

sábado, 26 de abril de 2014

FRESAS, FRESONES o FRUTILLAS


Los frutos de fresa que hoy encontramos comúnmente en los mercados de España son en realidad fresones, conocidos como frutillas en Latinoamérica. El origen de las frutillas o fresones es americano. Las primeras plantas fueron traídas en el siglo XVIII por los franceses desde Chile, donde las cultivaban los indígenas. Hasta entonces, en Europa consumíamos fresas, que podían ser con dificultad cultivadas, o bien, recogidas en nuestros montes. Hoy las pequeñas fresas, muy aromáticas, han pasado a ser un capricho ante la exhuberancia del fresón.
 
 
Flor de fresón
 

Voy a incidir algo en las denominaciones latinas para aclarar algunos temas porque a veces se leen comentarios que llevan a confusión. Uno de estos comentarios leído en internet (en internet a veces se miente, salvando este blog) decía que ‘cómo es posible que consumiéramos con toda tranquilidad fresones que son seres octoploides’. Esto que podía ser preocupante en realidad es una evolución natural de este cultivo. La fresa de monte, con fruto del tamaño de un garbanzo, Fragaria vesca, es diploide, es decir, sus células tiene dos juegos de cromosomas que es lo habitual en los seres vivos. Pero la naturaleza es caprichosa y por evolución natural en América se desarrollaron dos especies octoploides (ocho juegos de cromosomas por célula), Fragaria chiloensis y Fragaria virginiana. Hay otras especies de Fragaria tanto en América como en Europa, pero para el caso que nos ocupa el cruce entre chiloense y virginiana dio lugar a la fresa hoy cultivada cuya denominación técnica es Fragaria x ananasa, el octoploide con el que disfrutamos en la actualidad, porque los ocho juegos de cromosomas la hacen gigante.
Pero ese disfrute es producto no sólo del gigantismo sino de otras técnicas que la horticultura moderna ha desarrollado como veremos más abajo.
 
Valor dietético.
 
 El fruto destaca por su alto contenido en vitamina C, flavonoides, agua y sales minerales, con bajo contenido en sodio.
 
Calendario de cosecha y comercialización
 
La fresa era un producto de primavera verano, pero las nuevas técnicas de producción invernal en el sur de España la han convertido en un producto de invierno y primavera. Lo que no quiere decir que sean mejores, ya que los productos alcanzan su maduración mas completa en las condiciones climáticas que requieren en su ciclo natural, en este caso en primavera y verano.
 
 
Plantación de fresas sobre empajado
 
Propagación.
 
 El cultivo de la fresa se basa en la reproducción vegetativa o asexual aprovechando que la planta produce hijuelos (estolones) naturalmente. Este aspecto se ha visto favorecido por la micropropagación ‘in vitro’ de ápices meristemáticos que permite obtener plantas libres de virus y aumentar exponencialmente la producción de plantitas de la misma variedad. Por cierto, cada variedad es en realidad un clon, vamos que todas las plantas tienen la misma información genética.
 
 
A la izda. estolón emitido por la planta madre
 
 
Estolón listo para plantar
  
Pero el cultivo de la fresa también se ha desarrollado por otra de las más depuradas técnicas que se aplican en horticultura. Esta planta necesita sufrir el frio invernal para que florezca en primavera, pero si recogemos los estolones listos para plantar y los conservamos en frigorífico durante el tiempo requerido obtenemos lo que se llama planta ‘frigo’ que podemos plantar cuando nos convenga, pues tiene satisfechas sus necesidades de frio artificialmente. La planta ‘frigo’ es la base de los cultivos de Huelva que por su clima templado invernal les permite producir fresa en puro invierno.
 
Consejos para el hortelano aficionado.
 
La cuestión para un aficionado es si podrían utilizarse los hijuelos (estolones) naturales para nuevas plantaciones. Teniendo en cuenta que la plantación de fresa puede durar varios años, no es recomendable esta práctica, ya que las plantas durante el cultivo son infectadas por virus que disminuyen la producción, sobre todo si está cultivando en zona cálida. Así pues, cuando sus plantas reduzcan la producción, compre nuevos estolones. Porque además la nueva planta bien ha sido propagada ‘in vitro’ pero a partir de ápices meristemáticos que están exentos de virus, o bien ha sido producida en zonas frías donde al no haber pulgones no se produce la infección por virus.
 
Las fresas silvestres seguirán siendo recogidas en nuestros montes, ya que su cultivo es prohibitivo por la cantidad de mano de obra que exige la colecta de sus diminutos frutos. Sin embargo, hay restaurantes dispuestos a comprarlas a buenos precios, lo que podría ser una fuente de negocio.
 
Receta.
 
 Los frutos de fresa deben estar tersos (no arrugados) y tener una superficie de coloración roja lo más uniforme posible, limpia y brillante.
La forma más simple de preparar unas fresas es cortándolas y espolvoreándolas de azúcar para dejarlas en maceración durante unas horas. Así las podemos tomar en su jugo. Si en el momento de espolvorear el azúcar le añadimos un chorrito de algún licor de nuestro gusto, un vino añejo, mistela o moscatel, le daremos un toque diferente.
 
¡Qué aproveche!
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 

 

sábado, 12 de abril de 2014

PARA PLANTAR: CEPELLONES Y PICARAZAS

Ahora que llegan las importantes plantaciones de primavera vamos a dar unas pinceladas sobre este tema.

Los dos términos del título de esta entrada se refieren a la operación de plantar en el terreno de asiento, con plantas desarrolladas a partir de semilla colocada en un taco de turba o cepellón, mediante el uso de un plantador manual, llamado picaraza en el Valle del Ebro, donde se inventó hace unos cuantos años, por un herrero de Ejea de los Caballeros (Zaragoza) llamado José Carnicer.
La plantación con cepellones, en contraposición a la plantación a raíz desnuda, se desarrolló para el cultivo en los invernaderos y después ha triunfado también en la horticultura al aire libre. Para un hortelano aficionado el cepellón le da seguridad en el establecimiento de la planta a cultivar, frente a la cría en semilleros para después arrancar las plantas y  a continuación plantarlas a raíz desnuda, lo que da menos seguridad de que la planta prenda y se establezca en el terreno de asiento. Además, en este caso la planta tiene que volver a enraizar mientras que en el caso del cepellón es una operación con más continuidad en el desarrollo de las raíces de la planta en el terreno de asiento.

 
Cepellón en estado ideal para plantación
 

La plantación a raíz desnuda se sigue utilizando en algunos casos por el coste mucho más bajo de este tipo de planta en contraposición al cepellón.
 
 
Planta con raíz desnuda
 

Antes, no hace mucho, se plantaba con una pequeña azada doblando el lomo. Operación penosa que dio lugar a la inventiva de la picaraza. Esta denominación es un término local del Valle del Ebro para lo que en castellano se llama urraca, por su similitud con este pájaro que va picoteando aquí y allá.

La picaraza está constituida por un largo tubo hueco con un mango de soporte en la parte superior y un cono invertido y dividido longitudinalmente en dos en la parte inferior. Es decir acabado en pico. Una vez clavado el pico la picaraza en la tierra por un operario, otro que trabaja a la par introduce la planta por el orificio superior dejándola caer por su peso a la parte inferior. A continuación, presionando el gatillo que se encuentra junto al mango, mediante un muelle, el cono se abre en dos dejando caer la planta en el terreno de asiento. Al mismo tiempo se saca la picaraza, con lo que la tierra próxima se desploma alrededor de la planta sujetándola, y a continuación se vuelve a clavar en el siguiente lugar de plantación.


 
Plantador tipo 'picaraza'
 
 
Para plantar cepellones las raíces deben estar bien desarrolladas, de tal forma que ellas mismas sujeten la turba en la que se desarrolla la planta (ver primera foto). Este substrato no debe estar ni seco ni muy húmedo en el momento de la plantación. Si está muy seco se puede deshacer durante la plantación y si está muy húmedo tenderá a pegarse en el tubo de plantación, dificultando su circulación hacia el terreno de asiento.
Tanto si se planta a raíz desnuda como en cepellón es muy importante que el agua de riego se incorporé justo después de la plantación para que la planta no sufra, sobre todo si es a raíz desnuda y estamos en temporada calurosa. Por este motivo, si se puede, es mejor plantar al amanecer (ver foto de abajo) o al atardecer en días poco soleados.
 

 

Inmediatamente detrás de la plantación hay que regar
 
No hablamos de plantación mecanizada porque es propio de la horticultura industrial, no para aficionados.
 
 
 
 

 

 

miércoles, 2 de abril de 2014

CALABAZAS Y CALABACINES


La mayor parte de las calabazas que consumimos son oriundas del Nuevo Mundo. Una de las excepciones son las llamadas calabazas ‘de peregrino’ o ‘vinateras’ por servir para almacenar líquidos y que tienen su origen en África.

Consumo.

Hay casi tantos tipos de consumo como calabazas, que son muy variadas y suelen estar asociadas a costumbres muy locales en proceso de desaparición.

Un grupo de calabazas, generalmente las de carne blanca o amarillenta, se colectan como los calabacines en estado inmaduro, es decir, antes de que las semillas se hayan endurecido, y se suelen consumir como los calabacines, es decir, tras ser hervidas, fritas o asadas.

Otro grupo de calabazas, generalmente de carne más o menos anaranjada, se colectan en estado maduro, lo que permite su fácil almacenamiento. Se suelen consumir después de ser asadas o hervidas.

Uno y otro grupo se utilizan en pastelería de formas muy variadas. Uno de los usos mas universales es la confitura ‘cabello de ángel’, que ya la utilizaban los aztecas y que está muy presente en toda la pastelería española. Se trata de la especie Cucúrbita ficifolia.

Calabazas y calabacines son hortalizas de verano.

De todas ellas se pueden consumir las semillas, las conocidas, incluso en lengua inglesa, como ‘pepitas’ y que se les considera como protectoras de la próstata.

 
Pepitas de calabaza peladas y tostadas

Otro uso conocido de las calabazas es para ornamentación.

 
 
Calabacitas ornamentales
 

Los frutos de calabaza tienen un alto contenido en agua, dependiendo de su estado de madurez, en minerales y en vitamina A.

Clasificaciones.

Calabazas y calabacines pertenecen a la especie Cucurbita pepo. De todas formas, podemos encontrarnos con variedades de otros muchos géneros próximos. Por no citar nada más que dos, que son comentados en esta entrada, la calabaza ‘de peregrino’ pertenece al género Lagenaria y la calabaza ‘esponja vegetal’ al género Luffa (ver más abajo).
A nivel popular el calabacín tiene un futuro más prometedor que las calabazas, pero ello es simplemente porque los calabacines son más homogéneos, de tamaño más adecuado para el consumo y, por tanto, más fáciles de aceptar por un mercado de masas. La gran variedad de calabazas también es su gran enemigo para su difusión en el mundo moderno, por lo que conservarlas a escala local es muy importante junto con los hábitos de consumo que, como se ha dicho, son muy variados. Además, como se consumen en estado maduro seguro que van a contener más antioxidantes que los calabacines.

Consejos para el hortelano aficionado.

Hay un cultivo de calabazas no comestibles que puede interesar a los aficionados. Nos referimos a las ‘esponjas vegetales’ (Luffa). Son tan fáciles de cultivar como las otras calabazas y nos permiten obtener en el huerto familiar las esponjas vegetales que la familia necesite en la temporada. Únicamente hay que tener en cuenta que el cultivo hay que llevarlo a plena madurez y para ello es conveniente entutorar las plantas, pues los frutos en contacto con el suelo se pudren con facilidad. Colectados los frutos, pélelos enteros con cuidado para no dañar el interior y límpielos de las semillas que contienen. Éstas no las tire que como en todas las calabazas podrá utilizarlas para una próxima siembra.

Sembrar o plantar. Este puede ser un dilema para algunas especies. En el caso de las calabazas, por tener semillas grandes, es mejor sembrar directamente las semillas en el terreno de asiento. Se hace un pocito y en él se meten 2-3 semillas cubriéndolas ligeramente con tierra y por encima algo de paja, o bien, se cubre con turba o humus. Unos días antes de la siembra es recomendable envolver las semillas en un trapo húmedo para que inicien la germinación antes de sembrarlas, y muy importante esperar a que haga calor pues así la germinación es rápida.

 

 
 
 
 
 

lunes, 24 de marzo de 2014

¿POR QUÉ SE LES RECONOCEN TANTOS EFECTOS BENEFICIOSOS A LAS CYNARAS (ALCACHOFA Y CARDO)?


Porque esta especie ha desarrollado una gran batería de productos antioxidantes, de los niveles más altos conocidos en la naturaleza. Una explicación podría ser que por sus características de exuberancia en pleno desarrollo resulta una gran pantalla vegetal muy atractiva para todo tipo de depredadores, desde virus a bacterias, pasando por hongos,  insectos, aves, roedores, etc. y todos estos pueden ser muy variados, ya que la planta vegeta tanto en regadío como en condiciones de cierta aridez. Realmente es una planta de gran vigor (puede tener hasta más de 2 metros de altura), de porte erecto, perennidad en climas no extremos, fenomenal follaje (que además es muy tierno) y esplendidas flores.
 
Cynaras en pleno desarrollo
 
 
Floración de Cynaras

Esto no lo digo a humo de pajas, aunque tiene su lógica, pero es que el tema se ha estudiado científicamente y las cynaras poseen una cota de productos de defensa de las más altas conocidas entre las plantas superiores, no solo en cuanto a su nivel de antioxidantes sino también por la variedad de los mismos.  Vamos a recordar uno de esos productos y citar otro nuevo.

El ya citado en una entrada anterior, la silymarina, se encuentra sobre todo en las semillas y tiene reconocido su valor como protector hepático. Por lo tanto, es muy adecuado para apoyar la digestión de comidas abundantes sobre todo si van acompañadas de alcohol. También he leído que tiene poder anticancerígeno. Esto hay que considerarlo, aunque simplemente sea para que el hígado tenga más facilidad para procesar los tratamientos químicos contra el cáncer. La silymarina procedente de las semillas, o también extractos completos de la planta, se puede encontrar en herboristerías y farmacias. Hay que advertir que generalmente por ventajas comerciales, la silymarina se extrae de un especie muy próxima, el cardo mariano, cardo de María o cardo de la leche de María (Silybum marianum; milk thistle en inglés). Como se puede ver en la foto, las hojas aparecen con manchas lechosas que le dan el nombre a la planta que, aunque es considerada como silvestre, es comestible.


 
Cardo mariano antes de subirse a flor

Otro producto desconocido en España, pero comercializado en Italia y Argentina, es un extracto alcohólico llamado Cynar. Este producto no se basa en la silymarina sino en la cinarina, que se extrae esta vez de las hojas de la alcachofa y que tiene el toque amargo típico de las cynaras. Por eso, comercialmente se promociona como aperitivo tipo vermut. Sin embargo, también tiene efectos de protección hepática. De hecho sé que hay italianos que lo utilizan no como aperitivo sino como chupito para favorecer la digestión.
Al hilo del chupito de Cynar voy a hablar del chupito de pacharán que, como se verá a continuación, no viene tan arrastras como pueda parecer. El pacharán es otro extracto alcohólico de los frutos del endrino (nuestro ciruelo silvestre; Prunus spinosa), también conocido como arañón o pacharán, que se utiliza también como digestivo. Lo podemos ver en exuberante floración en nuestros montes en primavera. La relación con la alcachofa y el cardo es que, así como éstos tiene uno de los más altos niveles de antioxidantes entre las plantas herbáceas, el endrino lo tiene entre los frutales, aunque sea silvestre, o precisamente por eso.

 
Endrino en plena floración
 
Los humanos hemos heredado de nuestros ancestros mucha sabiduría popular, aprovechémosla.
 
 

 

lunes, 10 de marzo de 2014

AL MARGEN DE ESTE BLOG

Mi actividad de jubilado, al margen de este blog, es variada. El año pasado publique un librito de narrativa sobre una aventura corrida por mi promoción de ingenieros agrónomos, en el viaje fin de carrera a los países comunistas del Este de Europa, allá por el año 1969; sí en 1969, en tiempos de Franco. Supongo que a la mayor parte de los lectores de este blog no les interesará. Si bien, al hilo de ese viaje hago algunas reflexiones sobre ciertas y variadas experiencias vividas a lo largo de mi vida que podrían ser de interés general. Aunque, en realidad, para que voy a engañar, es la típica batallita del abuelo. De cualquier forma, si a alguien le pica la curiosidad esta es la forma de acceder a él:

http://www.bubok.es/libros/223608/Corria-el-ano-1969


 
Contraportada y portada del libro
 

Creo que en librerías es difícil de conseguirlo directamente. En esa dirección (bubok) se puede adquirir tanto en papel como en e-book. Como libro electrónico su costo es 1 euro y en papel 12 euros. En este último caso, se pueden evitar los costes de envío si se acepta ir a recogerlo a alguna librería de la ciudad de residencia del comprador.

Prometo que mis próximas entregas serán en la línea de siempre. Esto es un paréntesis para que, quienes quieran, me puedan conocer algo mejor.


sábado, 1 de marzo de 2014

ACELGA Y ESPINACA


Vamos a tratar conjuntamente acelga y espinaca por su comunidad de uso, la hoja, y porque al pertenecer a la misma subfamilia botánica (Quenopodiáceas) también tienen muchos otros aspectos en común. Por otro lado, de alguna forma, la acelga es la hortaliza de hoja para hervir en el sur de Europa mientras que la espinaca lo es en el norte del continente europeo.
 
Acelga y espinaca tienen un origen geográfico distinto. La acelga procede de la zona mediterránea, donde se ha domesticado desde tiempos remotos, mientras que la espinaca procede del sur de Asia.

La acelga pertenece a la misma especie que la remolacha azucarera y la remolacha de mesa, Beta vulgaris, mientras que la espinaca corresponde a la especie Spinacea oleracea.

Las acelgas más corrientes son las de hoja verde oscuro (ver foto 2), que son consumidas en casi toda España excepto en la zona más húmeda, por ejemplo, en el País Vasco, donde las prefieren de hoja amarillenta o rubia (ver foto 1). También son conocidas, aunque son excepción, las acelgas de hoja roja. 
 
 
Foto 1. Acelgas de hoja rubia 
 
Estas dos hortalizas, tienen dos parientes próximos, la quínoa y el amaranto, que tienen diferentes usos pero el principal es que se las utiliza por sus semillas y se puede equiparar a nuestro trigo, aunque éste es un cereal. Son originarías de América donde su uso es común. En Europa, nuestro amaranto, conocido como bledo, infesta con facilidad nuestras huertas y es considerado como una mala hierba difícil de erradicar.
 
Consumo.                                                                                                                   
 
Las partes comestibles de la acelga son las hojas pero también los pecíolos de las hojas, es decir, las pencas. Este consumo depende de los mercados. Por eso, en unos se quieren hojas con penca poco desarrollada mientras que en otros se quiere que además de las hojas tengan una penca blanca, bien desarrollada y tierna. En estos casos se consume todo, hoja y penca que, de alguna forma, hace el papel de patata en la cocción. En otras ocasiones se desarrollan consumos solo con las pencas, como es el caso de las inigualables pencas rellenas de Aragón.
 
 
Foto 2.
Acelga verde oscuro y gran penca blanca
  
En mi casa cocemos toda la acelga troceada. Si la penca no es suficiente añadimos también patatas y hervimos el conjunto. Acabada la cochura la echamos en un escurre verduras para, sobre la misma olla, freír uno ajos pelados y troceados. Una vez dorados se añade harina para disolverla en el conjunto hasta que se espese ligeramente. Apagado el fuego, se añade el hervido de acelga a la olla removiendo el conjunto antes de servir. Tengo noticias de que en Francia, a veces se hierven conjuntamente la acelga y unas hojas de acedera.
En el caso de la espinaca el consumo es de las hojas hervidas, con diversos aliños posteriores. Este plato es muy popular en todo el norte de Europa donde son grandes consumidores de espinacas.
La acelga se produce durante todo el año. En el caso de la espinaca la época estival es la única en la que no la encontraremos fresca. 
 
Valor dietético
 
Acelga y espinaca destacan por su alto contenido en agua y alta riqueza en minerales y vitaminas. Hierro, calcio y vitaminas A y C en el caso de la acelga, a lo que la espinaca añade potasio, vitaminas del grupo B y ácido fólico. Ambas hortalizas se encuentran entre las que mayor cantidad de clorofila poseen en la naturaleza.  Contra más oscura sea la hoja más clorofila contiene. A la clorofila se le reconoce un gran poder antioxidante. Presentan, por tanto, una gran digestibilidad, con aporte de fibra, y escasa aportación energética.  
Un contenido no deseable en todas las hortalizas de hoja son los nitratos procedentes de la fertilización nitrogenada del cultivo. Por lo tanto, esto valdría también para lechugas y escarolas. Los nitratos son más de preocupar en las épocas  de producción invernal ya que su mayor presencia suele estar relacionada con baja radiación solar. Desde ese punto de vista en el norte de Europa prefieren nuestras verduras en invierno que las producidas en sus condiciones. En cualquier caso, como los nitratos son solubles en agua, lavando bien las hojas se eliminan, aunque también se pueden eliminar otros compuestos beneficiosos, como las vitaminas hidrosolubles (C y B).

Consejos para el hortelano aficionado.
 
En ciertas épocas, las mas invernales, pruebe a no cortar la mata entera de acelga para su consumo sino que vaya tomando las hojas de una en una cuando vayan adquiriendo su desarrollo normal. De esta forma, mientras la planta no emita el escapo floral le ira produciendo continuamente hojas para su consumo sucesivo. A diferencia de lo que decíamos en la borraja, el escapo floral de la acelga es más consistente y lo considero como no comestible.
En su huerto no abone en exceso con nitratos para acelerar el desarrollo, así evitara su presencia y comerá más sano.
 
 
Foto 3. Plantación de acelgas en la huerta de Zaragoza
 
 Y ahora una anécdota: La acelga es una de las reinas de la huerta de la ciudad de Zaragoza (Foto 3). Cuando se organizó la Expo 2008 en esta ciudad, se ocuparon los terrenos de cultivo de huerta próximos a la ciudad y al rio Ebro. Parte de esos terrenos se dedicaron a las edificaciones propias de la Expo y otra parte a construir un parque ribereño del Ebro (Parque del Agua o Parque Luis Buñuel). Al año siguiente las acelgas salían por todo el parque del Agua, en algunos casos muy exuberantes, hasta el extremo de que algunos habitantes, entre los que me encuentro, las recogían para su consumo. Esa brotación espontánea es signo de que la acelga está muy adaptada a la zona. En mi huerto a veces también sale alguna espontanea, la cuido y la cosecho.