miércoles, 26 de noviembre de 2014

MIS OTRAS ACTIVIDADES AL MARGEN DE ESTE BLOG


Mi actividad de jubilado, al margen de este blog, es variada. El año pasado publique un librito de narrativa sobre una aventura corrida por mi promoción de ingenieros agrónomos, en el viaje fin de carrera a los países comunistas del Este de Europa, allá por el año 1969 en tiempos de Franco. En el libro, al hilo de ese viaje, que nos permitió conocer el comunismo real y algunos sucesos divertidos, hago algunas reflexiones que veo que no pierden actualidad. Esta es la forma de acceder a él:

http://www.bubok.es/libros/223608/Corria-el-ano-1969

Creo que en librerías es difícil de conseguirlo directamente. En esa dirección (bubok) se puede adquirir en papel y como e-book. Como libro electrónico vale 1 euro y en papel 12 euros. En este último caso, se pueden evitar los costes de envío si se acepta ir a recogerlo a alguna librería de la ciudad de residencia.

domingo, 16 de noviembre de 2014

GUISANTES Y TIRABEQUES


El guisante es una planta originaria del viejo continente, concretamente de la cuenca mediterránea, perteneciente al grupo de las leguminosas. Se supone que inicialmente se utilizó por su grano seco, rico en proteína, pero más recientemente se empezó a utilizar en fresco.

Se consumen los granos inmaduros o las vainas, en este caso con los granos escasamente desarrollados, que es lo que se denominan tirabeques, cometodos, capuchinos o de sopa en Cataluña y bisaltos en Aragón. La conserva de guisantes en grano es una de las más logradas de nuestra horticultura.  
 
El guisante es una buena fuente de sales minerales, fibra y azúcares (alrededor de un 12 %). En el caso del cometodo el mayor aporte es de fibra dietética.
 

Calendario de cosecha y comercialización.
 

El calendario de cosecha en España es desde el invierno al principio del verano. El calor hace desarrollar fibra molesta para su consumo, tanto al grano como a la vaina. En cualquier caso el tirabeque se puede consumir quitándole dos hilos fibrosos a ambos lados de la vaina antes de la cocción, o bien, hacerlo una vez cocidos en el momento del consumo. En este último caso, se toman por el extremo que los unía a la planta y se meten en la boca al tiempo que se estira hacia fuera. De esa forma la parte tierna se queda en nuestra boca mientras que entre los dedos se nos quedan los hilos. De ahí el nombre de tirabeque.
 
Grano y vaina.
 

El consumo mas popular es el grano pero en nuestro país, sobre todo en el norte, se han consumido tradicionalmente las variedades  tirabeque o cometodo. Estas variedades se basan en el hecho de que su vaina, a diferencia de las de grano, no produce pergamino y, por tanto, se puede consumir en su mayor parte. Este consumo también es conocido en otros países pero las variedades españolas cometodo destacan por su mayor tamaño de vaina.

 
En los tirabeques vainas y flores conviven
 
 

Receta.
 
Una de las verduras más fáciles de preparar es el guisante y el tirabeque. En el caso del guisante en grano, después de hervidos, si es que no proceden de conserva, se pueden sofreír en aceite de oliva con jamón, o bien,  caso de los tirabeques, una vez ligeramente hervidos, simplemente añadirles un poco de aceite de oliva, para consumirlos a continuación.
 
Futuro.

El consumo de guisante en vaina va a popularizarse más en los próximos años debido a la introducción de nuevas variedades adaptadas a una manipulación mas mecanizada. Estas variedades suelen ser de vaina más pequeña que las tradicionales españolas.
 
Consejos para el hortelano aficionado.
 
Las variedades españolas cometodo suelen tener la flor azulada a diferencia de las de grano, que son de flor blanca. También requieren colocar al lado de cada planta una rama seca donde se pueda enramar la planta ya que no son enanas, como suelen ser las de grano.

 
Flor azulada característica de los tirabeques

 

Anécdota.

Cuando yo era un crio mi abuelo sembraba garbanzos, otra leguminosa, con objeto de colectarlos en seco para el cocido típico. Él sabía que los chavales del pueblo andábamos detrás de las siembras para colectar las vainas verdes, desgranarlas y comernos los granos que a mi modo de ver son más gustosos que los del guisante. Unas veces el abuelo llegaba a tiempo para espantar a los ‘tordos’, y otras no. Pero en fin, era para darnos un gusto no para arrasar la plantación.

 
Matas de garbanzos

 
 
 
 

 

domingo, 26 de octubre de 2014

5 AL DÍA


Con el tema del reciente veto ruso a nuestros productos hortofrutícolas, nuestro Ministerio de Agricultura y Alimentación y Medio Ambiente nos recordó los beneficios de consumir frutas y hortalizas en la cantidad de ‘5 al día’ por sus beneficios para la salud (Y también para ayudar a nuestros agricultores). Como ésa es la filosofía de este blog, desde aquí recuerdo que, a pesar de que me centro en hortalizas también hay que incluir en el lote de ‘5 al día’, las frutas frescas, los frutos secos y las legumbres secas, particularmente lentejas, alubias y garbanzos. También los cereales. La combinación de legumbres y cereales son un plato alimenticio casi completo. Solo le faltaría algo de proteína animal. En este sentido unas lentejas con arroz, chorizo y morcilla es un alimento emblemático, es decir, muy completo.


 
Lo siento, no he podido obtener mejor imagen de la actividad '5 al día', pero reproduzco el texto:
1. Están llenas de vitaminas.
2. Aportan minerales esenciales.
3. Gran parte de su contenido es agua.
4. Son una buena fuente de fibra.
5. Poseen componentes protectores para cuidar nuestra salud.

 

miércoles, 15 de octubre de 2014

CARDOS SILVESTRES COMESTIBLES.


Vamos a ver sucesivamente el Cardo silvestre, el Cardo de María y el Cardillo.

Aparte del cardo de huerta (Cynara cardunculus L. var. altilis), ya tratado en esta blog y al que volveremos en otro momento, en el sur peninsular también podemos encontrar el cardo en forma silvestre (Cynara cardunculus L. var. silvestris). También se le suele llamar ‘alcaucil silvestre’ y es muy buscado por los aficionados. Entre otoño y primavera es la mejor época para recoger sus pencas. Bueno, cortar las matas y limpiarlas para obtener las pencas libres de las hojas donde se encuentran las espinas. En la foto 1, en la parte alta vemos el cardo de huerta y en la baja el cardo silvestre, ambos en avanzado estado de vegetación.  
 
Foto 1

El cardo de María o cardo mariano (Silybum marianum L.) también se colecta en estado juvenil avanzado en toda la península, con el mismo objetivo de consumir las pencas una vez cocidas. También las semillas del cardo mariano se utilizan industrialmente para la obtención de la silymarina, un reconocido protector hepático natural, tanto para digerir alcohol como para eliminar productos derivados de tratamientos químicos, o simplemente,  para digerir comidas copiosas. En la foto 2, en estado juvenil, se puede observar las manchas blancas lechosas de las hojas que le dan el nombre de cardo de la leche de María (Milk Thistle, en inglés). En la foto 3, masa de cardos marianos creciendo en zonas con abundante materia orgánica, generalmente en zonas próximas a parideras. En la foto 4, masa de cardos creciendo junto a restos secos de tallos de cardo de la campaña anterior. En la foto 5, cabezas de cardo mariano donde se encuentran las semillas con alto contenido en silymarina. 
 
 
Foto 2
 
 
Foto 3
 
 
Foto 4
 
 
Foto 5
 
 
Los cardos anteriores no deben confundirse con el cardillo (Scolymus hispanicus L.) que también se recoge en estado juvenil con el mismo objetivo. Particularmente en Italia hay mucha afición a recogerlo en invierno. Allí se dice que el ‘cardillo es muy espinoso pero cuando se come es muy gustoso’. Lo mismo podríamos decir de los cardos anteriores, pues pinchan como erizos pero son muy reconfortantes. En la foto 6, se muestra en estado adulto, es decir, lejos de la época juvenil de aprovechamiento.
 
 
Foto 6
 
 

miércoles, 24 de septiembre de 2014

PARA LOS PROFESIONALES DEL CULTIVO DEL PIMIENTO


He empezado otro blog esta vez sobre las enfermedades del pimiento. En él se irán describiendo las distintas enfermedades de su cultivo. La primera, la tristeza o marchitez del pimiento ya está publicada. Puede consultarse en:
http://pepperdiseases.blogspot.com.es/

miércoles, 17 de septiembre de 2014

LAS COLES

Un poco de historia.

Las coles fueron domesticadas en las costas del norte de Europa desde donde pasaron al mediterráneo y a Asia. Fue el pueblo celta el que las distribuyó por toda Europa con el nombre de ‘bresic’, que luego daría origen al nombre latino de Brassica. La aclimatación realizada por el hombre en distintas zonas ha dado lugar a muy diferentes tipos de coles. Todos ellos basados en la capacidad que tienen estas plantas para almacenar reservas en hojas y flores, en este caso antes de la floración plena. Según la zona en que almacenen dichas reservas tenemos las coles de hoja o las coles de flor. Menos populares son los colirrábanos, llamados así porque almacenan las reservas en la raíz.

Clasificaciones. 
 


Las coles, a pesar de sus grandes diferencias morfológicas pertenecen a una única especie botánica denominada Brassica oleracea 

 
Coles de hoja (berza, repollo, col de Milán, lombarda, col de Bruselas, col china).
Cuando esta planta almacena reservas en sus hojas tenemos diversos tipos de coles, según que formen o no cogollo. Si no forman cabeza tenemos las berzas, hoy prácticamente solo presentes en huertos familiares, sobre todo de la España húmeda. De estos se toman las hojas más tiernas para su consumo humano una vez hervidas, dejando las viejas para alimentar a los animales.
 
 
Berza
  
Las que forman una única cabeza de hojas apretadas reciben el nombre de repollos o col de hoja, variantes son: las coles de Milán, que son repollos de hoja rizada en lugar de la hoja lisa normal, y las lombardas, muy populares en las Navidades del centro peninsular, que son repollos con hojas de color rojo amoratado. La col china es otra variante del repollo.

 
Col de Milán
 

 
Col lombarda
 
 
Col china 

Cuando la planta forma múltiples y pequeños cogollos tenemos las coles de Bruselas. 

Los nombres de col de Milán, lombarda, col china o col de Bruselas, hacen referencia a los lugares donde el ser humano las seleccionó. 

Estas coles de hoja son más populares en el resto de Europa que en España. Allí es muy corriente comerla  una vez fermentada, producto que recibe el nombre de ‘chucrut’ (col agria). En mi convivencia con ciudadanos centro europeos me encontré con personas que en una olla debajo del armario o la cama, tenían un repollo en fermentación que para ellos era una delicia pero que para mí era de aspecto y olor poco agradable. 
 
Coles de flor (Coliflores, bróculis, romanescos). 

La col de flor por excelencia, es la coliflor o pella. Termino éste que refiere a la cabeza, en este caso constituida por un sinnúmero de primordios florales blanquecinos y apretados. Cuando la pella es verde-morada tenemos el bróculi. Hay que advertir que en España, como ocurre con las coles de hoja, hay variedades tradicionales en cada zona y a este respecto hay que informar que las variedades tradicionales de bróculi son muy diferentes a los modernos bróculis. Estos forman una cabeza casi tan perfecta como la de las coliflores pero en las variedades antiguas, como el ‘broquil de Huesca’, prácticamente no hay cabeza sino varios brotes axilares. En realidad la palabra bróculi viene del italiano brócoli que quiere decir brote. Por cierto, este término italiano, no se bien porqué, se está imponiendo en España. Me temo que es una batalla perdida pero yo seguiré con el término castellano de bróculi.

 
Bróculi con la pella iniciando su formación

 
Otras diferencias entre coliflores y bróculis son que éstos suelen ser más propios de pleno invierno. Además son más sabrosos, probablemente por la presencia de los pigmentos antociánicos. Estos pueden ser también los responsables de que algunas personas prefieran entre las coles de hoja, la lombarda al repollo. 

Recientemente han aparecido los romanescos. Estas verduras a efectos culinarios son iguales que las coliflores, ya que son estas mismas coles pero con la particularidad de que la pella da unas formaciones geométricas que la hacen muy llamativa. Pero eso es todo, pura geometría y relumbrón para llamar la atención como novedad al consumidor.
 
 
Valor dietético. 
 
 
Las coles son hortalizas sin altos contenidos energéticos, pero altos contenidos en vitaminas y minerales. Sus productos más característicos son los glucosinolatos, tioglucósidos que contribuyen al aroma y sabor amargo característico. También se ha comprobado el carácter anticarcinogénico de algunos de sus derivados. Sin embargo, como venimos exponiendo en este blog, los efectos saludables de las hortalizas son bastante generalizados. En este caso de las coles, investigadores extranjeros, mayores consumidores de coles que nosotros, han señalado este aspecto anticarcinogénico, pero podríamos señalarlo prácticamente en todas las hortalizas y basados en diferentes compuestos o familias de compuestos según las especies. Por eso, como en todo, no solo hay que comer coles, sino todo tipo de hortalizas.
A algunas personas las coles, particularmente las de hoja, les resultan algo indigestas. En estos casos les recomiendo que prueben la col china. Tienen la ventaja de que cocinadas como nuestro repollo resultan mucho más digestibles. Hagan la prueba. 
 
 
Consejos para el hortelano aficionado. 
 
 
Las coles y sobre todo las coliflores pueden obtenerse a lo largo de todo el invierno. Para evitar tener que estar haciendo plantaciones sucesivas en el huerto familiar, infórmese de las variedades de distinto ciclo que le ofrezcan en el vivero y tome 3 ó 4 de distinto ciclo, plantándolas en una sola fecha. Al ir madurando escalonadamente, podrá tener coliflores todo el invierno con una sola plantación.
 

 




 
 
 

viernes, 22 de agosto de 2014

LOS ROMANOS Y LA HORTICULTURA


El cultivo de las hortalizas en España está documentado desde el Imperio Romano por nuestro compatriota Columela en su obra ‘Los doce libros de Agricultura’. Nacido en Cádiz, en la primera centuria de nuestra era (año 42 d.c.), Columela ya citaba la mayoría de las hortalizas conocidas por nosotros hoy en día: coles, achicorias, lechugas, cebollas, puerros, ajos, acelgas, alcachofas, espárragos, guisantes, habas, zanahorias y otras raíces como nabo, rabanito y remolacha de mesa. Columela es un autor recomendable para todos los propietarios de fincas, de hecho a principios del siglo XIX se le seguía traduciendo y en el XX se reeditaba (Ver abajo), pues abunda en todos los asuntos que atañen al manejo de las mismas. Hay muchos de los temas que toca que siguen siendo muy actuales, por ejemplo, Columela recomienda que el dueño tiene que hacer visitas frecuentes a la finca y entre otras cosas controlar para que el capataz no maltrate a los esclavos que trabajan para la propiedad, pues de ese buen trato depende en gran medida los beneficios económicos del dueño. Cámbiese ‘esclavo’ por ‘operario’ y se verá lo actual del tema y el sentido social, por supuesto interesado de ese propietario, pero del que carecen, todavía en el siglo XXI, algunos empresarios.
Las hortalizas que se introdujeron a partir del Descubrimiento de América fueron tomate, pimiento, patata, judía, maíz, calabazas, pepinos…... ¿Qué nos queda?  Las que introdujeron los árabes, quizás las más sobresalientes sean la berenjena, la calabaza vinatera, la sandía y algún melón, también una judía que fue sustituida por la que después se trajo de América. Pero desde luego los árabes no fueron los padres de nuestra horticultura, como a veces se dice, ni de las canalizaciones de riego. Los iberos ya pleiteaban por el agua del río Ebro.
Otro compatriota de la época de los romanos es Marco Valerio Marcial, natural de Bilbilis, cerca de la actual Calatayud (Zaragoza). También tenía afición al agro pero de otra forma. Es decir, como los nobles romanos que cuando se retiraban de la vida pública lo hacían a una villa donde disfrutar de la vida en el campo hasta su vejez. Con esa misma trayectoria vamos los jubilados actuales cuando la salud nos lo permite. 

 
Columela L.J.M. 42. Los doce libros de agricultura. Edición facsímil de la traducción al castellano de J.M. Álvarez de Sotomayor y Rubio (1824). Sociedad Nestlé. Santander, 1979.